domingo, 27 de noviembre de 2011

Humorista invitada: Emma Bufei

Hola a todos!, hoy estoy muy contento porque tengo el placer y el honor de traeros un artículo que ha sido escrito en exclusiva para este blog por una de las personas que más me ha apoyado desde mis inicios por estos lares, una buena a amiga, una fiel seguidora y, como comprobaréis en breves, una de las mejores humoristas colombianas de la actualidad. ( ¿ya te has puesto colorada Emma o te halago un poco más? :P)
Ella es...    ...  Emma Bufei !!



El siguiente texto no ha sido modificado, sólo se han añadido las fotografías y los comentarios adjuntos a ellas:
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Me llamo Emma y soy una ex adicville. Sé que debería empezar por definir adicville, pero no… Voy a empezar por explicar el origen. Supongo que ustedes, queridos lectores, como la mayoría del mundo, existe. Es decir, tiene una cuenta en facebook. Porque en esta era digital, sino existes en las redes sociales (aunque sea para mantenerte al día en los chismes de las vecinas como mi mamá), no existes. Si es así, supongo que tendrás una variedad de amigos:

Está el amigo que coloca estupideces como: “Me acabo de despertar”, “voy a levantarme”, “ya me levanté”, “estoy en el baño” y uno pensando: ¿por qué no dejará caer el aparato ese al inodoro y halará de la cadena antes de recuperarlo?, ¿Por quéeeeeeeeee?



                              amiga en facebook: ''ya me duché, adjunto foto''
                 La imagen pertenece a daphneborromeo y es Creative Commons



En fin, está la amiga cristiana que sólo publica cosas relacionadas con Dios, o la biblia, etc. Y que no es que uno sea mal pensando pero termina diciendo: Eres igual de pecadora a mi….

El amigo revolucionario que sólo cuelga frases y fotos de líderes revolucionarios, aunque no sepa lo que significan y que se cree más intelectual que todos.

El amigo promedio que publica solo lo necesario (y por este le das muchas gracias a Dios).


Y el adicVille. Es decir, el amigo que te manda una invitación a un juego: El Farmville, el citiville, el Castleville, el MafiaVille . Ups! MafiaWars. En fin, esa serie de juegos estúpidos pero adictivos y lo digo con conocimiento de causa.


Al principio, crees que es algo sin sentido, piensas: “Vamos, soy Ingeniera, no tengo tiempo para esto”. Pero luego, te das cuenta que quien te manda la invitación no es aquel amigo del amigo del hermano del mejor amigo de tu hermano (que aún está en la escuela). No. Es aquel compañero de la Universidad que tanto admiras y respetas porque tiene el “trabajado soñado”. Claro, no el que sueñas tú,sino el que soñaría cualquiera que aspire a ser un empleado de una multinacional, cumpliendo un horario y normas hasta del tipo de interiores que debe usar. En fin. El punto es que piensas: “bueno, no puede ser tan malo. Intentémoslo”. En ese momento… En ese preciso instante pasas a ser uno más de los adicVille. 



                                    Ser adicVille no entiende de edades
                           La imagen pertenece a iboy y es Creative Commons


Entonces todo empieza normal…El espacio es pequeño, los puntos son pocos. Pero ahí está el detalle: Los puntos!!! O las XP, deber irlas aumentando para ir pasando de nivel, para ir desbloqueando ayudas, para ¡superar a tus amigos!, o para simplemente, relajarte. Porque ese jueguito no relaja, no: Estresa. Y te estresa porque te ponen misiones que debes completar en cierto tiempo. Y ahí está el cronómetro corriendo, sientes en tus oídos el tic-tac andando, entonces pide la ayuda de tus amigos, esos mismos que te hicieron aceptar la invitación y jugar, esos mismos que eran adicville, pero resulta que ya no tienes suficientes amigos, no. Porque ellos se dieron cuenta que estaban perdiendo al menos, dos horas diarias. ¡Dos horas diarias!


Así que un día, cuando llevas 10 misiones perdidas porque ya no tienes amigos que te refuercen. Todas las plantas están muertas porque no has tenido el suficiente tiempo para cosecharlas, decides que ya no vale la pena tanto estrés. Y simplemente te sales del juego y bloqueas todas las invitaciones a todos los juegos. Ahí, el círculo vuelve a empezar…Ahí, otro amigo, seguro, en un año estará diciendo: Mi nombre es…Y soy AdicVille.

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Bueno Emma, ya solo me queda agradecerte el detalle que has tenido por aceptar la propuesta,  decirte que a mi me ha gustado mucho el artículo y que estoy seguro de que todos los que lo lean disfrutarán un montón también :), después de lo de hoy, ya has hecho casi de todo por este blog,  solamente agradecértelo de nuevo y espero que sigas por aquí mucho, mucho tiempo. Un abrazo muy fuerte ;)

Y a vosotros queridos lectores espero que os haya gustado, y si es así os podéis pasar por el perfil de Emma Bufei y echarle un ojo a lo que escribe que seguro que os encanta también.

Un saludo y hasta pronto.

PD: Emma me devolvió la invitación ofreciéndome publicar un artículo en su blog, si queréis leerlo pinchad aquí.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Las bibliotecas, lugares de recreo.

Como cada año por estas fechas, empieza en la universidad la época de trabajos, prácticas, presentaciones y demás obligaciones que hacen que visitemos con mayor asiduidad la biblioteca, el último refugio contra la tecnología, lejos de las redes sociales y demás tentaciones que produce tener cerca internet.


Sin embargo los ordenadores van ganando  terreno y cada vez es más raro encontrar una biblioteca sin ellos, aún quedan algunas salas que no los tienen o en las que estos están en una planta diferente, lo que imposibilitaba bastante distraerse, sin embargo, una nueva amenaza ya está aquí, nos han invadido sin que nos diésemos cuenta, antes íbamos a las bibliotecas para evitar los lugares críticos, ahora todo eso es inútil, ya no importa el lugar, el germen lo llevamos dentro!! ¿quién necesita un ordenador cuando puedes tener todos sus vicios en un móvil inteligente que cabe en un bolsillo? si formáis parte del desgraciado grupo de poseedores de smartphones ya os habréis dado cuenta de que jamas JAMÁS podréis escapar de ellos, vuestra vida, (y con ella vuestras horas de estudio) nunca volverán a ser iguales, ¿quién puede resistirse a poner en twitter ''estudiando en la biblioteca''? ¿eh? ¿quién?!?!?!?!?


Está muy claro que el último refugio ha caído, y me siento en parte responsable desde que paula confesó en un comentario haber leído este mismo blog mientras estaba en la biblioteca, por eso desde que tuve constancia de este hecho he estado pensando en una solución para que las bibliotecas vuelvan a convertirse en lo que nunca debieron dejar de ser, lugares horripilantes sin ningún tipo de distracción donde morirse del asco estudiando, en uno de mis escasos momentos de lucidez mental he vislumbrado la solución,  la idea que tuve fue colocar con la mayor inmediatez posible  inhibidores de frecuencia en todas las bibliotecas (lo que evitaría distraerse con llamadas, mensajes o internet), sin embargo me gusta ser refinado en mis planes (para que el destino me los chafe de forma burda), y no me pareció demasiada buena idea dejar la solución de la tecnología a un aparato electrónico ¿que es lo que propongo entonces? dos centímetros de plomo en todas las paredes techo y suelo, obviamente las ventanas serán suprimidas ¿demasiado radical?


YO NO LO CREO
                        La imagen pertenece a themarmot y es Creative Commons


Pero mientras estas medidas se ponen en práctica  (ya me imagino los teléfonos sonando y  #plomoenbibliotecas trending topic mundial) hablemos, ya que viene a colación y tenía ganas desde hace tiempo, de una de las profesiones más estresantes que ha conocido la historia de la humanidad ¿probador de venenos del rey cuando todo el reino ha sido invadido y están ambos en el calabozo? va a ser que no... es que menudas ocurrencias que tenéis... la profesión de bibliotecaria!!, se ha demostrado que las mujeres son más resistentes que los hombres en lo que a temas de salud se refiere, debe ser por esto por lo que en este trabajo, en la proporción mujeres-hombres, se ve una abrumadora ventaja fémina, en un trabajo que cada día eres llevado al límite se entiende esto.

Diréis ¿pero que estrés pueden sufrir unas personas que están todo el santo día jugando al buscaminas? Pues si alguna vez no habéis encontrado una sola papelera y le habéis preguntado a  la bibliotecaria os enteraríais de uno de sus mayores problemas:  les mueven las papeleras!!


                       Única foto que  se tiene del misterioso ladrón de papeleras
                         La imagen pertenece a srgblog y es Creative Commons


Por si esto fuera poco, de vez en cuando, una o dos veces al día, se acerca alguien ¡y le pregunta algo o le pide un libro! no quiero caer en el morbo así que dejaré el tema porque creo que ya ha quedado suficientemente claro la dureza de su profesión.


En ocasiones también se ve algún bibliotecario (nótese el genero masculino); como se sabe en desventaja  proporcional y quiere dejar a los hombres bien alto, el hombre está super motivado, en mi biblioteca para coger un ordenador hay que dejar el carnet universitario (cosa que no hace nadie), pues si tu vas el 23 de diciembre a las 8 de la tarde que no hay nadie ni en los ordenadores ni en toda la biblioteca y te pones en el ordenador más alejado de la recepción el amigo viene a pedirte el carnet!!, esta motivadísimo!! yo me imagino al tío por las mañanas pensando, ''sí, es un trabajo duro, pero alguien lo tiene que hacer, esta es la vida que he elegido''.

Y ahora si me disculpáis me voy a ir un rato a estudiar a la biblioteca que falta me hace, y yo si que no estoy para nada motivado :S